lunes, 15 de febrero de 2010

¿Quién puso más?




“¿Quién puso más?, los dos se echan en cara.
¿Quién puso más?, que incline la balanza.
¿Quién puso más calor, ternura, comprensión?
¿Quién puso más? ¿Quién puso más amor?”…


La música que sonaba en el local al que entró para desayunar no era precisamente la más actual. En época de crisis, cualquier tiempo pasado parece mejor. Debe de ser la razón por la que una buena parte de las emisoras de radio insiste en poner y reponer antiguos temas.
Ése fue su primer pensamiento. Sin embargo, crisis hay muchas, y más que la gran crisis económica que está en boca de todos, a ella le preocupaba la suya propia. Tal vez por eso esa vieja canción de Víctor Manuel le gatilló una serie de pensamientos que desencadenó un malestar que la acompañaría el resto del día.


Se había despertado con ánimo. Con el suficiente ánimo para arreglarse, subirse al coche y buscar un lugar agradable para desayunar viendo otros rostros, otras vidas. Se había despertado con la necesidad de huir de la soledad que día a día la convertían en un ser huraño, casi antisocial.
La luz que atravesaba la persiana de madera e inundaba su habitación había contribuido a su deseo de salir al mundo y la había ayudado a vencer la inercia de continuar arropada por las sábanas, adormecida, soñando con una felicidad que, sin embargo, no se esforzaba en buscar.
De un salto, casi, salió de la cama y entró en la ducha sin darse tiempo a pensárselo dos veces. Los jeans que había usado ya toda la semana y reposaban sobre el sillón de mimbre servirían otro día, pero se tomó un tiempo para elegir una camiseta con la que sintiera cómoda y atractiva. Escogió la de color violeta. Se salía del negro habitual sin ser demasiado llamativa; además, marcaba sus curvas lo suficiente para sentirse bella sin parecer buscona. Tras calzarse los botines de siempre decidió maquillarse. Sólo lo justo, un poco de rímel para resaltar sus ojos y algo de color en sus labios. En todo caso, más de lo que acostumbraba. Cuando se miró al espejo antes de salir de casa se sorprendió sonriendo.


Eligió la cafetería de la plaza a pesar del ruido de las obras del estacionamiento subterráneo porque le gustan los pasteles que ofrecen para el desayuno. Cuando entró no se fijó en la música que estaba sonando. Ni siquiera se había enterado de que hubiera música. Estaba tomando el primer sorbo del jugo de naranja cuando la oyó.

“Entre los restos del naufragio y la memoria,
como una sombra, se alza en sus vidas
un tercero que no nombran, pero que estorba
y pone hielo en esta historia”.

Fue la voz de Víctor Manuel lo primero que llamó su atención. Tantos años sin oírla. E inevitablemente los primeros versos la sumergieron en la canción, conocida y olvidada ya. Y la escuchó como si fuera la primera vez. A fin de cuentas, nunca antes la había escuchado en su actual situación.
Ensimismada en sus pensamientos, preguntándose quién puso más en su propia historia de amor, o de desamor, terminó el desayuno sin darse cuenta, pagó y abandonó el local con un rostro completamente diferente al que tenía cuando entró. Ya no había brillo en sus ojos. Ya no había ganas en su caminar. Ya no deseaba comerse el mundo. Sólo deseaba poder responder a esa pregunta que un estribillo le había planteado una y otra vez.


Cuando él llegó a casa no se levantó a recibirlo. Llevaba varias horas sentada en el sofá, sin sacarse esa dichosa canción de la cabeza. Él la miró. Por un instante pareció que iba a decir algo, pero no lo hizo. No quiso preguntar. No quiso enfrentarse a ninguna respuesta. Ella tampoco.
Y siguió sentada en el sofá, ya en la oscuridad, tarareando mentalmente… “¿Quién puso más?...”.

--- xxx ---


¿Quién puso más?
(Víctor Manuel)

24 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Me quedo con la esencia de la crisis, que has escrito de maravilla.. que bello pasar a leerte querida amiga..


Un abrazo
Saludos fraternos.

MarianGardi dijo...

Alis, siempre hay no de los dos que pone más, suele pasar!!
Quien pone mas? Que dilema!!
Un besazo guapa!!

Yardan dijo...

Por un día uní deseo y amor en un texto, con una canción te los ofrecí...
I love you , ich liebe dich , j'ai t'aime por San Valentín. Gracias por tu comentario.

efímero dijo...

yo puse todo lo mío y sólo te pedí todo lo tuyo...

(ma o meno)





biquiños

MORGANA dijo...

No debería ser así ,pero casi siempre,uno pone más que el otro y la balanza se descompensa.Cuando te cuestionas ese tipo de pensamientos,o se habla o es que el amor se acabó.
Besos hechizados.

Nacho dijo...

Soy de la opinión de que en el amor no hay que medir incluso cuando se acaba .

Oye, una curiosidad...los de la foto están enfadados o están haciendo lo que creo que estan haciendo.... :))

La cancion una de mis favoritas.

Besos.

Albino dijo...

¿Quien puso más?
Esta es la pregunta que llevo haciendome durante toda la vida.
La única particularidad es que no siempre se refirió a la misma mujer. Pero el hombre fui yo en todos los momentos.
Curiosamente cuando creo que llego a la resupuesta, me pierdo.
Entonces pienso en esos versos humoristicos de Muñoz Seca en "La Venganza de Don Mendo" cuando se refiere al juego de las siete y media

El no llegar es mal cosa
porque indica que que mal tasas,
y del otro eres deudor.
Pero hay de ti si te pasas...
si te pasas, es peor.

Un beso

LUCIA-M dijo...

Preciosa canción. La verdad que en el amor uno pone más que el otro casi siempre...
Yo creo que quien puso mas fue más feliz… mientras duro.
Besos. Querida amiga.

Alís dijo...

Adolfo: La crisis proyecta su sombra, sí. Gracias. Un beso.

Marian: Y cada uno pensará que es quien pone más. Es tan subjetivo! Gracias. Besos.

Yardan: Gracias, de nuevo, por este regalo. Y por pasar por aquí. Un abrazo.

efímero: si ambos tienen la conciencia tranquila en cuanto a que pusieron todo, no hay nada que alegar. Biquiños.

Morgana: Coincido en que cuando uno o ambos empieza a plantearse quien puso más es mala señal para la relación… Besitos.

Alís dijo...

Nacho: jajajajaja, no puedo parar de reír. ¡Pero mira que soy torpe y cegata! Los de la foto están enfadados y también están haciendo lo que crees… jajajaja. Menos mal que te fijaste. Ya la cambié.
Por lo demás, opino como tú. No es conveniente preguntarse según qué cosas en una relación. Ni cuando termina. Es doloroso y no conduce a nada. Gracias. Besitos.

Albino: Me tranquiliza saber que tú fuiste el hombre en todas tus relaciones… ¿Cuál es la justa medida? No lo sé, pero amar y medir parece una contradicción. Bicos.

Lucía-M: Lo que para uno es poco, para otro puede ser mucho. Es tan subjetivo que no creo que sea bueno medir. Las relaciones hay que vivirlas mientras duren y después… pasar a otra cosa. Gracias. Besitos.

Nela dijo...

Siempre hay uno que pone un poquillo más,pero pienso que no debemos pararnos a pensar en eso simplemente dar todo lo que tu corazón siente,sin esperar recompensa,si no mal vamos.
esta frase la repito mucho,ya me pongo cansina,pero..."la medida del amor es amar sin medidas"
Un besazo Alís

Nacho dijo...

:((((

Era más bonita la otra foto.

Besos.

Alís dijo...

Nacho: Mucho más bonita, sí. Volvió (modificada, sí, que aunque muy buena no acompañaba el tema). Ay, que creo que hoy estoy insegura, jaja. Gracias.
Besos.

El Drac dijo...

De verdad yo tengo un problema, siempre soy muy bueno, muy generoso, muy cariñoso etc peeeero cuando se me hace algo Todo lo enrostro, por eso a tu entrada añado como consejo, no hay qué pensar en lo que se dió hay que darlo nomás sin recordar nada, porque cuando echas en cara haces sufrir mucho. Un gran abrazo.

REBELDE dijo...

O amor condiciona:))Beijo!

Espérame en Siberia dijo...

Víctor Manuel siempre será de mis consentidos. Junto con Ana Belén, of course.

Millones de besos, cariño.

Alís dijo...

El Drac: Totalmente de acuerdo. No se puede estar siempre echando cuentas… Un abrazo.

Rebelde: Condiciona todo. Beijo.

Espérame en Siberia: Yo tengo una lista relativamente amplia de consentidos. Muchas gracias. Besitos.

Eva- La Zarzamora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gabiprog dijo...

No hay porcentajes donde no hay contrato, pero que malo es empujar uno solo...

Un abrazo.

Albino dijo...

Alis, unja puntualizacionj. Yo fui el hombre en todas mis relaciones y ella siempre fue una mujer. Lo que queda en el aire, y estoy seguro que la respuesta será negativa, es que si yo fuí el hombre de esa mujer o uno más de los que pasaron por su vida.
Un biquiño, bonita

zayi dijo...

Muy bueno el relato, muy bueno de verdad...creo que todos alguna vez pasamos por esa crisis de pensar quién puso más en una relación...yo me comí el coco muchos años con eso...a estas alturas de mi vida me da igual quién pone o quién no...si se acabó, eso es lo que importa...no lo otro...lo otro es girar en un circulo vicioso que mientras más rápido acabe mejor que mejor.
Un besito.
La canción es muy linda....Me gusta Victor Manuel.

Jan Puerta dijo...

Que difícil es valorar lo que uno da o recibe.
A veces una mirada vale más que cien rosas rojas o viceversa.
Un abrazo

Alís dijo...

Eva: Te aseguro que no soy quien para juzgar a nadie en cuanto a matemáticas… Yo procuro no sacar cuentas, que siempre me salen mal. Gracias. Besitos.

Gabiprog: Cuando empuja uno solo… no anda, y cuando empujan los dos, cada uno lo hará según sus fuerzas. Beso.

Albino: Salvo que tengamos un único amor en la vida (casos hay, pero escasos) y hablando del pasado siempre somos uno más que pasó por su vida. Pero pasamos. Bicos.

Alís dijo...

Zayi: Viniendo de ti ese elogio tiene un sabor especial. Y lo mejor es no tener que cuestionarse las relaciones, sólo vivirlas mientras duren y cerrarlas cuando terminen. Gracias. Besitos.

Jan Puerta: El valor de la mirada queda en evidencia en tus fotografías. Gracias por venir y dejar tu huella. Un abrazo.